Cultura gastronómica: origen de la food truck

Para muchos puede no ser gastronomía al uso, aunque lo es. Todo aquello que incluye preparación de alimentos, es gastronomía. Quizá no sea la más chic o la más gourmet, aunque todo se andará. Pero si es innovadora. La food truck no es algo nuevo, no. Lleva décadas, bueno más de un siglo entre los estadounidenses que crearon el concepto, ejerciendo de restaurantes con ruedas. No obstante, es innovadora, sobre todo porque cada vez, abarca más tipos de comida. Ya no se trata solo de vender perritos calientes o hamburguesas. El food truck actual, ofrece cosas de lo más diversa, incluido chocolate con churros.

Pero ¿qué es un food truck? Más de uno se perderá en el nombre, aunque seguramente haya tropezado con alguno, paseando por las calles de la ciudad. La respuesta es simple: se trata de unos vehículos, camiones pequeños o furgonetas, acondicionados de manera que pueden servir comidas en la calle. Estamos cansados de verlos en las películas americanas, ahora, las calles españolas, viven una revolución gastronómica sobre ruedas. Todo gracias a estas furgonetas coloridas o con diseños de lo más atractivo. Cocinas móviles creadas para transformar la comida callejera.

Estos camiones o furgonetas van más allá de la food truck convencional, cuentan con su propia fusión gastronómica e innovadora rodante. Lo mejor de todo es que estos restaurantes móviles, cada vez ofrecen mejores experiencias culinarias, desde platos sencillos y deliciosos, hasta cocina internacional. Se adaptan a los eventos de los que forman parte o a los lugares en los que estacionan, para ofrecer a sus clientes lo más apetecible al paladar. De manera que, nos encontramos dentro de un mercado en auge, cada vez más competitivo. El espacio ideal para que emprendedores culinarios y comensales de lo más ecléctico, crucen sus caminos. A pie de playa o al lado de un museo.

Un origen muy de western

Las raíces y orígenes de estos restaurantes móviles, las encontramos en el lejano oeste. El far west ya contaba con sus carros de comida, pensados para abastecer a los vaqueros durante sus travesías por el oeste americano. Durante los noventa del siglo diecinueve, estos vendedores ambulantes atendían las necesidades nutricionales de los estudiantes universitarios. Sin embargo, como nos relatan en Bull Roller FoodTruck, expertos en convertir una simple furgoneta o remolque en una historia en movimiento, ya en el año mil ochocientos sesenta y seis, un pionero ganadero, adaptó una carreta con la mera finalidad, de transportar provisiones, utensilios y una cocina de lo más básica. Lo que creó en aquel momento, era la primera chuck wagon, con la que alimentaba a vaqueros y trabajadores en las rutas ganaderas que duraban semanas e, incluso meses. En estas carretas, se transportaban alimentos básicos como café, carne seca, frijoles y pan, además de disponer de compartimentos adaptados para cocinar.

Llegados los adorados años veinte del siglo XX, nace el camión de comida urbana. Debido al auge y crecimiento de las ciudades, la industrialización y el mundo moderno, surgieron los primeros camiones adaptados para la venta de comida rápida, a los operarios de las fábricas y obreros de la construcción. Se trataba por aquellos tiempos, de vehículos sencillos, sin demasiadas comodidades, pero perfectamente capaces de resolver el problema de la comida para estos trabajadores: rápido y barato cerca del trabajo.

Si nos vamos a los años cincuenta y sesenta, las películas nos muestran las típicas furgonetas de helados y perritos calientes. En plena postguerra, la expansión de las ciudades y la cultura del automóvil, propiciaron la aparición de las míticas furgonetas de helados con hilo musical que, recorrían las calles de los barrios estadounidenses. En la misma línea, se crearon los camiones, de mayor tamaño, para la venta de comida rápida: hamburguesas, perritos calientes y sándwiches, copaban ferias, parques y eventos de todo tipo, dentro de los vehículos.

Como bien sabemos, los americanos, concretamente los estadounidenses, lo quieren todo a lo grande. Las food truck no iban a ser la excepción. En los setenta y ochenta, el auge de los trailers y las caravanas adaptadas, hizo que el negocio se profesionalizara. Tanto en USA como en México, los taco trucks se convierten en un fenómeno y, Europa, se une a la expansión. Las furgonetas y caravanas de comida preparada, empiezan a verse en mercadillos y zonas turísticas. A estas alturas, los vehículos ya incorporan en su interior, sistemas de refrigeración y cocinas más completas y modernas.

Durante décadas se mantiene, hasta que la crisis económica de dos mil ocho, lleva a los grandes chefs a obviar el modelo de restaurante tradicional, por su elevado coste. En su lugar, apuestan por los camiones móviles, dando origen a un movimiento muy singular: el Street food gourmet, platos de alta calidad, para degustar en las calles. Hechos con ingredientes frescos y dentro del concepto de cocina de autor. En este momento, las redes sociales juegan un papel crucial para la promoción y dar a conocer esta nueva propuesta.

Este camino, nos lleva a nuestro país. Ni que decir tiene que España contaba ya con puestos ambulantes y caravanas adaptadas, pero nada que ver con el concepto moderno de food truck. Este llegó con fuerza en el año dos mil doce, de la mano de los grandes festivales y los mercados de street food. Con este auge la llegada de camiones vintage restaurados sufrió un auge. Los vehículos se diseñaban a medida y ofrecían propuestas gastronómicas, cada vez más diversas: desde la hamburguesa artesana hasta cocina vegana. Postres, café de especialidad o repostería, se incluyen en la lista.

En la actualidad, los food truck, forman parte del panorama gastronómico y del paisaje urbano.

Un futuro prometedor

Ahora que conocemos algo más sobre los orígenes de estos restaurantes móviles, podemos mirar hacia el futuro. El mundo de las food truck, continua su andadura, encontrándose en plena expansión y viviendo un nuevo auge. La tendencia que sigue el sector apunta hacia la sostenibilidad, integrando placas solares, materiales reciclados y reciclables y reduciendo el uso de plásticos. Además de la especialización gastronómica de los puestos dedicados a un solo producto o técnica gastronómica. En los eventos corporativos empiezan a verse como herramienta de promoción de la marca. La incorporación de la digitalización apunta a la opción de hacer pedidos online, disponer de menús QR y hacer pagos sin contacto. Sin olvidarnos del diseño que se trabaja tanto en interiores como exteriores para causar impacto.

Como venimos diciendo, las food trucks, se han diversificado enormemente, con el objetivo de satisfacer la necesidades, gustos y preferencias de todo tipo de comensales. Esta suerte de restaurantes móviles, cuenta con una amplia gama de opciones culinarias que van, desde la comida rápida hasta el platillo más gourmet. Las opciones más populares a día de hoy son:

  • Street food trucks: los clásicos camiones o furgonetas de comida rápida en los que podemos encontrar hamburguesas, hot dogs, tacos y platos similares, fáciles de comer al tiempo que se camina disfrutando de un evento o festival.
  • Gourmet food trucks: donde se eleva la experiencia gastronómica móvil, ofreciendo a los clientes los platos más elaborados y cocinados con ingredientes de alta calidad, recurriendo a las técnicas culinarias más sofisticadas. Estos restaurantes con ruedas, son habituales en bodas, ferias gastronómicas o eventos corporativos. Es decir, más por contrato que a pie de calle.
  • Dessert food trucks: los amantes del dulce tienen su propio food truck, especializados en postres artesanales como los helados, cupcakes, crepes o churros. Ideales para cerrar una comida o para convertirse en la atracción principal de cualquier evento infantil.
  • Vegan food trucks: los veganos también tienen derecho a su vehículo culinario, por lo que es posible encontrar opciones veganas y vegetarianas, sobre todo en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
  • Barbecue food trucks: la carne a la parrilla atrae a los más hambrientos. Estos camiones se especializan en carnes asadas, costillas y todo tipo de acompañamientos de barbacoa. Ideales en todo evento al aire libre y en las fiestas privadas.
  • Coffe shop trucks: cafeterías móviles con café de especialidad y otro tipo de bebidas calientes. Estas caravanas incluyen opciones de pastelería o pequeños bocadillos para acompañar la bebida.
  • Fusión food trucks: en estos camiones se combinan los diferentes estilos culinarios, creando platos únicos. Se puede mezclar cocina española con asiática, norteamericana con latina… el espacio ideal para los que buscan sabores innovadores y disfrutar de una experiencia gastronómica sin igual… en plena calle.

Como se puede comprobar, el food truck tiene unos orígenes de lo más interesantes, pero su proyección lo es más todavía. Un futuro prometedor para un sector en pleno revival y expansión. Las tendencias incluyen menús de lo más innovador y fusión de cocinas, un mejor enfoque hacia lo saludable y sostenible, el uso de la tecnología para los pedidos y el pago, la colaboración de los más reputados chefs… La participación en los eventos locales y los festivales, dejan paso a su estabilización en las calles, gracias a la mayor presencia en redes sociales. Sin duda, la historia de las food trucks, no ha hecho más que empezar. Les queda un largo camino por recorrer y un montón de platos que ofrecer.

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