El aislamiento infiltrado elimina humedades.

Humedades

Las humedades son unos de los problemas que más nos preocupan cuando aparecen en una casa. Como veremos a continuación, muchos de estos problemas de humedad se resuelven con un buen aislamiento. Tratamiento para el cual, las nuevas técnicas y materiales utilizados en la construcción nos ofrecen soluciones eficaces. Una de ellas es el aislamiento infiltrado.

Todas las humedades no son iguales. Es importante detectar el tipo y causa. Existen tres grandes categorías de humedades. Humedades por condensación, que se producen por diferencias de temperaturas en el hogar, que provocan vaho y vapor de agua; las humedades por filtración, agua que se filtra por paredes, techos y estructuras de la vivienda; y humedad por capilaridad, que proviene de la humedad del terreno. Cada tipo de humedad se resuelve de una manera diferente.

Lo que sí tienen todas las humedades en común es que son perjudiciales para la salud. Una vivienda con humedades es una casa insalubre. Como nos recuerda el blog de la aseguradora Axa, un edificio con humedades aumenta en un 75% las probabilidades de sufrir asma y bronquitis crónica.

El hombre puede soportar niveles de entre un 40 y un 60% de humedad relativa. Un nivel de humedad que viene producido por el clima. Sin embargo, en una casa con humedades persistentes, el nivel de humedad relativa se dispara por encima del 70%.

Además de los problemas respiratorios, la humedad puede actuar como un factor de riesgo y de empeoramiento de enfermedades reumatológicas como la artritis, la artrosis y el reumatismo. El frío húmedo del ambiente ataca a huesos, músculos y articulaciones.

La concentración de bacterias y ácaros que favorece la humedad promueve la infección de enfermedades bacterianas que pueden dañar diferentes partes de nuestro cuerpo. Desde zonas de la piel, hasta los riñones.

Por esta razón, saber tratar las humedades de una manera eficaz es de capital importancia.

¿Cómo se tratan las humedades?

Lo primero que necesitas hacer para tratar una humedad es identificar el tipo y determinar sus causas. Si no resuelves la causa de la humedad, no la eliminarás.

En un canal de YouTube de unos ingenieros de viviendas que se dedican a hacer inspecciones técnicas ponen de manifiesto como las humedades es un problema más habitual de lo que pensamos. Muchas viviendas están afectadas por las humedades y ni siquiera sus habitantes son conscientes de ello.

En otras ocasiones, los habitantes hacen reparaciones de urgencia, que en los hechos son una chapuza y que no solo no consiguen resolver el problema, sino que lo agravan.

En uno de los videos de este canal, el ingeniero inspeccionaba una casa de campo, en la que, en especial, las paredes del dormitorio de los niños tenían un nivel de humedad escandaloso. La causa de la humedad, es que la pared exterior no estaba impermeabilizada.

Los antiguos propietarios de la casa habían forrado la pared interior del dormitorio con un plástico y habían colocado encima paneles de madera. Con los paneles, la humedad no estaba a la vista. Pero si accedías a la cámara que había detrás, la pared desprendía agua.

El ingeniero señaló en el video que si una humedad está provocada por agua que se filtra desde fuera de la casa, lo que hay que hacer es empezar a aislar el exterior. La cámara de aislamiento que se crea después de los muros de la fachada. Actuar desde dentro para afuera, esconde el problema, pero no lo elimina.

Así, del mismo modo, si la filtración se produce por una fuga en la conducción de agua que discurre dentro del edificio, hasta que no se detecte donde se ha producido la fuga, el problema de humedad va a existir.

Lo que no debes hacer.

Una de las acciones más habituales que solemos realizar cuando detectamos manchas de humedad en una pared o en un techo, es raspar la pared con una espátula y aplicar una mano de pintura anti-humedad. Esta solución no es efectiva. Hemos quitado la mancha, pero la humedad sigue. Es cuestión de tiempo que aparezca otra mancha de humedad en otra parte de la habitación, o en alguna habitación contigua.

El blog de decoración y bricolaje Hogarmanía nos presenta una serie de remedios caseros para resolver las humedades. Como vamos a ver, estos remedios no son eficaces.

Para tratar las humedades en armarios y muebles de almacenamiento cerrados, nos propone introducir dentro, o colgar en la barra del armario, bolsitas con carbón, con arroz o con tiza. Según ellos, ayuda a absorber el exceso de humedad en el interior del mueble. Efectivamente, como indican sin darse cuenta, es una ayuda, pero no una solución. En la mayoría de estos casos, la humedad se produce por condensación. Algo que podemos resolver ventilando el interior del mueble, abriendo alguna rejilla u orificio, que permita la entrada de aire desde fuera. De todos modos, como sucede con las habitaciones, para ventilar los armarios, es interesante dejarlos abiertos durante 20 minutos al día.

Otro de los remedios de los que habla el blog, y que es un truco bastante utilizado, es limpiar las manchas de humedad con vinagre, alcohol o bicarbonato disuelto en agua. Estos productos son bactericidas. Van a limpiar la mancha de humedad y eliminar gran parte de los hongos y bacterias que se hayan concentrado al cobijo de la humedad. Una vez más estamos poniendo un parche. Hemos abordado los efectos visibles, pero no la causa de la humedad.

El aislamiento infiltrado.

Gran parte de las humedades se resuelven y previenen con un buen aislamiento de muros, paredes y techos. Sobre todo las humedades por filtración y muchas por capilaridad.

Por ejemplo, la colocación de un sanitario como una bañera o un plato de ducha, requiere un refuerzo del aislamiento de paredes y techos contiguos para prevenir la filtración de agua. También sería recomendable reforzar el aislamiento de las zonas por las que discurren la red de cañerías del edificio. Y por supuesto, fachadas y tejados, deben estar debidamente aislados.

Hasta hace poco, para reforzar o cambiar el aislamiento de paredes y techos había que hacer obras. Los técnicos de Crear Sur, una empresa de Granada de reformas integrales, especializada en aislamientos sin obras, hablan en su página web de un método novedoso que aplican de manera habitual con éxito. Se trata del aislamiento infiltrado.

Esta técnica consiste en abrir un pequeño orificio en la pared o en el techo, e insuflar con una manguera, conectada a una máquina a presión, el material aislante que se irá distribuyendo por todo el interior de la cámara de aire.

Con este sistema se pueden aislar paredes y techos interiores; así como fachadas y tejados. Lo mejor de todo, es que se realiza sin acometer obras. Basta con abrir un pequeño agujero en la superficie que queremos aislar y recomponerlo una vez se ha insuflado el aislante.

Se suele hablar del aislamiento en términos de mejorar la eficiencia energética de una vivienda. Es decir, en conservar la temperatura interior de la casa y en aislarla del ruido exterior. Sin embargo, también es una medida efectiva para solucionar y prevenir humedades.

Ventajas frente a otros tipos de aislamientos.

El aislamiento infiltrado representa un antes y un después en el aislamiento de edificios. Estas son algunas de sus ventajas frente a otros sistemas:

  1. Reducción eficaz de humedades por condensación. El aislamiento insuflado mejora la temperatura interior de los muros, eliminando los “puntos fríos” donde aparece la condensación. Al estabilizar la superficie interna de la vivienda, se reducen las gotas de agua, el moho y el olor a humedad.
  2. Prevención a largo plazo de problemas de humedad. Al equilibrar la temperatura del cerramiento y permitir la transpiración del muro (cuando se usan materiales adecuados como celulosa), se evita que la humedad se acumule en el interior de la pared, lo que reduce el riesgo de humedades futuras.
  3. Intervención rápida y poco invasiva. A diferencia del aislamiento con obras, el insuflado solo necesita pequeñas perforaciones. Esto evita reformas costosas, suciedad y tiempos prolongados para resolver el problema. Es ideal para viviendas habitadas.
  4. Mejora la eficiencia energética. Rellenar por completo las cámaras de aire, eliminando huecos y puentes térmicos, proporciona una eficiencia energética superior a otros sistemas mal adaptados o mal instalados. Esto va a hacer que se reduzca el consumo en calefacción y refrigeración, y que a medio y largo plazo ahorremos dinero.
  5. Aprovecha estructuras existentes. Con este sistema no es necesario desmontar fachadas, cambiar revestimientos ni alterar la estética exterior del edificio, algo que sí ocurre con otros sistemas como los trasdosados interiores.
  6. Compatibilidad con diversos materiales y muros. El aislamiento insuflado funciona bien en construcciones antiguas y nuevas, y con distintos espesores de cámara, ofreciendo una solución universal donde otros sistemas no pueden emplearse.
  7. Aislamiento acústico extra. Aunque el objetivo del insuflado sea térmico o relacionado con humedades, el material insuflado amortigua el sonido y mejora el confort interior.

El aislamiento insuflado es un ejemplo de los avances tecnológicos que se están dando en la construcción y en el campo de las reformas, y que nos permiten resolver los problemas habituales que se dan en las viviendas con mayor facilidad.

Facebook
Pinterest
LinkedIn
Twitter
Email
Scroll al inicio